YA NO TENGO NIÑEZ
El tiempo corrió
tanto
se me murió la tarde
caliente de un
verano
y la deje enterrada
junto a una cruz de
palo
al borde del camino
que esta en el
altozano.
Ya nunca pasaran
en hilera otra vez
por el camino viejo
los carros de la
mies
y en la hora del
retorno
en el atardecer
sobre el montón de
espigas
ya no descansaré
y no habrá oro en
las eras
ni vueltas en los
triíllos
ni cantos de
agosteros
ni risas de
chiquillos
no habrá sueños
profundos
no habrá noches de
estrellas
ni rumores de
grillos
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